ME DIRIJO A VOSOTROS
No debéis oponeros al Espíritu … Yo os digo esto porque cometéis un pecado cuando os opongáis al Espíritu … cuando reconozcáis Mi obra y, sin embargo, os distanciéis conscientemente de ella … pues entonces nunca podréis conectaros Conmigo, porque entonces os estáis resistiendo a Mí, Que Me manifiesto a través del Espíritu.
La obra del Espíritu en el ser humano es la prueba de Mi irradiación de amor, y si la rechaza, peca contra Mi Espíritu, porque vuelve a cometer el anterior pecado: de no reconocerme a Mí, Quien os da una prueba visible de Mi presencia. Y este pecado no puede seros perdonado porque … si rechazáis al Espíritu … tampoco reconocéis a Jesucristo y la obra de Redención, Quien os concede el perdón, y porque entonces tendríais que recorrer de nuevo el camino por la creación … un camino de tormento inconmensurable …
Por eso, no pequéis contra el Espíritu, reconoced Mi obra, pues lo sentís en vuestro interior que soy Yo Quien habla … vosotros sentís que Mi Espíritu Padre desde la Eternidad se revela. Vosotros sentís que el Espíritu habla al Espíritu, y sin embargo, lo rechazáis. Y sabéis que Yo Mismo he dicho. “todos los pecados os serán perdonados, excepto el pecado contra el Espíritu …”. Y este pecado lo comete el ser humano que reconoce la voz del Padre y cierra su corazón y sus oídos cuando suena … este pecado lo comete el ser humano que mantiene su postura defensiva, aun reconociéndola. Porque este ser humano todavía está bajo el poder de Mi adversario, que no le permite encontrar a Jesús … Y nunca tomará el camino de la cruz, porque el espíritu contrario lo controla, porque le impulsa a resistir y obedece a su voluntad.
Reconocer la voz del Espíritu es un don de gracia Mío que el ser humano debe aprovechar, pues cuando la voz del Espíritu toca el corazón de un ser humano, entonces ha logrado cierto grado de madurez. Y rara vez un ser humano dejará pasar este acto de gracia, pues tiene un efecto dichoso, y la chispa del espíritu dentro del ser humano se esfuerza incesantemente hacia Mí, su Espíritu Padre desde la Eternidad. Pero la obra de Mi Espíritu también será rechazado por motivos mezquinos, aunque se tenga conciencia de ello. Y entonces pecaréis contra Mí como lo hicisteis antes, y este pecado aumentará el pecado anterior muchas veces y os traerá un sufrimiento indescriptible, del cual deseo advertiros y protegeros a todos.
Y si tenéis buena voluntad, también podréis reconocer si Mi Espíritu está obrando y cuándo. Entonces debéis confesaros ante Mí y ante Mi Espíritu … no debéis pecar contra el Espíritu, para que nos os perdáis y desperdiciéis una cantidad interminable de tiempo hasta que Yo os acepte de nuevo …
Amén